Los torniquetes giratorios para control de acceso son un elemento muy común y visible en la seguridad y gestión de espacios en Colombia. Su uso refleja particularidades sociales y urbanas del país.
Estos torniquetes (también llamados molinetes o turnstiles) se encuentran principalmente en:
Sistema de Transporte Masivo: Son la barrera física principal para acceder a las estaciones de TransMilenio en Bogotá, el Metro de Medellín, MIO en Cali, etc. Están integrados con el sistema de recarga de tarjetas inteligentes.
Edificios de Oficinas y Corporativos: Controlan el ingreso de empleados, usualmente con tarjetas de proximidad o huella dactilar, para restringir el acceso a personal no autorizado.
Centros Comerciales: En muchos casos, se instalan en los accesos de estacionamientos o en entradas de áreas restringidas.
Conjuntos Residenciales Cerrados: Especialmente en urbanizaciones de estratos medio-altos, controlan el ingreso a las zonas comunes (piscinas, gimnasios, salones sociales).
Universidades y Colegios: Regulan el ingreso de estudiantes y personal, a veces integrados con carnés estudiantiles.
Instalaciones Industriales y de Almacenamiento: Para gestionar el flujo de trabajadores y visitantes en áreas sensibles.
Control de Aforo: Esencial en transporte, evitan la saturación descontrolada de andenes.
Seguridad y Exclusión: Previenen el ingreso de personas no autorizadas a espacios privados, una preocupación importante dada la alta percepción de inseguridad en muchas ciudades.
Cobro Automatizado: En el transporte, son el punto de cobro, agilizando el flujo y reduciendo el uso de efectivo.
Registro de Entradas/Salidas: Para empresas y residencias, proveen un historial de movimientos (horarios de empleados, visitas).
Integración con Medios de Pago: Pruebas con pagos contactless con tarjetas débito/crédito o incluso con teléfonos inteligentes.
Biometría: Uso de reconocimiento facial o de huella en entornos corporativos de alta seguridad.
Diseños Más Abiertos: En algunos edificios nuevos, se usan torniquetes ópticos o de barreras virtuales que son menos agresivos visualmente y más accesibles, pero igualmente efectivos.
En Colombia, los torniquetes giratorios son mucho más que un dispositivo mecánico. Son una interfaz crítica entre el espacio público y el privado, entre la inclusión y la exclusión, y entre la eficiencia y la congestión. Su omnipresencia habla de una sociedad que busca mecanismos tecnológicos para resolver desafíos complejos de seguridad, orden y gestión urbana, pero que al mismo tiempo debe enfrentar las desigualdades y frictiones que estos dispositivos pueden generar.
Su evolución seguirá siendo un reflejo de los desarrollos en seguridad, tecnología y dinámicas sociales del país.